Una ola imparable y espontánea de solidaridad recorre nuestro colegio desde principios de curso: todas las semanas llegan a nuestra clase bolsas con tapones reunidos por los alumnos y alumnas del centro.
¡Tenemos ya miles y miles de tapones!
Tapones que proceden de botellas de agua, zumos, refrescos o batidos; frascos de champú, detergente; tubos de crema... que en vez de tirarlos a la basura los incorporamos a la cadena de reciclaje contribuyendo entre todos a favorecer un planeta limpio,
y sobre todo:
TAPONES SOLIDARIOS porque se los entregaremos, a través de otras personas, a los padres de Celia, una niña de 6 años que tiene paraĺisis cerebral, de este modo podrá seguir con sus tratamientos.